Depresión

La depresión es un trastorno del estado del ánimo que se caracteriza por la disminución del interés o de la capacidad para disfrutar de las cosas, tristeza o desesperanza. A estos síntomas suelen acompañarlos: insomnio o un aumento de la necesidad de dormir, disminución o aumento del apetito o del peso, cansancio, problemas para concentrarse, culpa, desesperanza, sentimientos de no ser lo suficientemente capaz o querido, y pensamientos de hacerse daño. En la depresión, son frecuentes pensamientos negativos extremos como el de no ser querido o no ser capaz e influyen marcadamente en el ánimo de la persona. La presencia de este cuadro está asociada a un deterioro o interferencia en la vida cotidiana.

La mayoría de los pacientes con depresión presenta síntomas de ansiedad como tendencia a preocuparse exageradamente por pequeñas cosas, inquietud persistente, y en muchos casos trastornos de ansiedad en sí mismos.

Tratamiento

El tratamiento farmacológico es un tratamiento de primera línea, existen diferentes fármacos que pueden ayudar en gran medida a las personas con depresión y son eficaces para prevenir recaídas. 

También existen diferentes tratamientos psicológicos para la depresión. Entre los más investigados se encuentran las terapias cognitivo-conductuales como la terapia cognitiva y la terapia de activación conductual. 

La terapia cognitiva para la depresión tiene por objetivo enseñar al paciente habilidades cognitivas y estrategias conductuales para el manejo de pensamientos negativos acerca de sí mismo (“no soy capaz de hacer las cosas”), de su futuro (“siempre me sentiré mal”) o de los demás.

La terapia de activación conductual tiene por objetivo que el paciente aprenda a manejar aspectos del contexto que provocan malestar, y también detectar y evaluar el efecto de aquellos comportamientos que mantienen el estado de ánimo decaído o el desgano. De acuerdo a cada caso el terapeuta enfatiza aspectos de una u otra forma de terapia, buscando su integración.